Las sillas tapizadas suman confort y calidez a cualquier comedor, pero generan una duda frecuente: ¿cómo se limpian sin arruinar la tela? Te dejamos una guía simple con los cuidados que recomendamos para nuestras sillas tapizadas.
Limpieza del día a día
Para manchas frescas o polvo acumulado, lo que recomendamos es jabón neutro diluido en agua y un cepillo de cerdas suaves para trabajar la zona sin dañar la fibra. Pasalo con suavidad, sin frotar fuerte, y dejá secar al aire antes de volver a usar la silla.
Lo que hay que evitar
• Fuentes de calor (secador de pelo, estufas, planchas): nunca apliques calor directo a la tela. Nuestros tapizados son de polipropileno, un material que se quema o se deforma en contacto con el calor, dejá que seque siempre al aire libre.
• Esponjas metálicas o abrasivas: pueden dañar la fibra del tapizado de forma irreversible.
• Exceso de agua: mojar de más el tapizado puede generar manchas de humedad o afectar el relleno del asiento.
¿Qué hacer ante una mancha difícil?
Actuá rápido: cuanto más tiempo pasa, más se fija la mancha en la fibra. Absorbé el líquido con un paño limpio (sin frotar, para no esparcir la mancha) y después limpiá con agua apenas tibia. Para manchas persistentes, te recomendamos probar con un limpia tapizados o consultar a una tintorería especializada en tapizados.
Cuidados de largo plazo
• Evitá la exposición directa y prolongada al sol, que puede decolorar el tapizado con el tiempo.
• Si no vas a usar la silla por un tiempo largo, cubrila para protegerla del polvo.
• Rotá el uso entre sillas si tenés varias iguales, para que el desgaste sea parejo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo personalizar el tapizado y elegir un color que se ensucia fácil?
Sí, al hacer tu pedido podés elegir un tapizado que combine estética con practicidad — consultanos por WhatsApp si buscás algo de mantenimiento más simple.
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